Entendiendo a los niños en su primer año de vida

Mucho pueden ser genitores/padres biológicos, es lo más fácil. Los grandes y mejores retos se presentan cuando se trata de criar al neonato, entenderlo, y sobretodo procurarlo en todas sus necesidades, precisamente porque su único modo de expresión es el llanto. Aquí es donde entran las habilidades de un padre, y la importancia del vínculo natural entre la madre y el fruto que salió de sus entrañas. No cabe duda que la mayor parte del primer año de vida, el bebé se esfuerza por sobrevivir, formando y elaborando dispositivos de adaptación que le permitan lograr esta meta. (Papalia & Martorell, 2017)

 

1-Vínculos afectivos

Aquí tienes valiosos consejos para crear los mejores vínculos afectivos con un neonato. Aquí la madre tiene naturalmente ventaja sobre el padre, por el vínculo natural entre la madre y el bebé. 

  • Fomentar el apego, entendido como la necesidad de los niños pequeños de permanecer cerca de los adultos que los cuidan habitualmente.
  • Fomentar el apego seguro a través de la interacción durante muchas horas con el cuidador, contacto físico, afectivo, juegos, caricias, y satisfacción de las necesidades del bebé lo más rápidamente posible.
  • Trabajar a evitar un apego inseguro o evitativo, y el apego inseguro ambivalente.
  • Recordar que los seres humanos estamos programados para relacionarnos. Es la pulsión fundamental del ser humano.
  • El vínculo con la madre debe trabajarse y estimularse logrando un sentido de unidad y armonía con ella.

 

2-Un entorno estructurado

Aquí tienes valiosos consejos para mantener a tu bebé en un entorno estructurado. Durante el primer año de vida, el bebé 

  • Tiene la necesidad de una madre que proporciona al bebé todo aquello de lo que él carece. 
  • Díada: la capacidad por el niño de ser progresivamente independiente a partir de los cuidados del primer año de vida.
  • Siendo indefenso, necesita a una figura de apego que lo alimente, lo arrulle y lo proteja del dolor.
  • El sufrimiento y la frustración son inevitables, pero se puede y se debe evitar un exceso de ambos.
  • Utilización del juego para crear un espacio potencial entre la figura materna y el propio niño.
  • La realidad externa genera frustración, pero con un buen acompañamiento, se asienta la fantasía en una realidad.

 

3-Apoyo y estimulación

Crecimiento y desarrollo psicológico depende del establecimiento y despliegue progresivo de las relaciones de objeto (madre) cada vez más significativas.

  • La madre está llamada a ser buena: la capacidad de adaptarse a las necesidades del bebé.
  • Usar la empatía para darse cuenta de que deben cuidar sin esperar nada en cambio.
  • Saber manejar las fallas ambientales: los vacíos por cubrir y los excesos innecesarios.
  • Necesidad absoluta de la madre de parte del infante.
  • El juego se ubica dentro del espacio transicional y, a la vez, es un fenómeno transicional.
  • La figura adulta cuidadora se orienta a hacer real lo que el niño está dispuesto a encontrar.
  • No obligar al niño a convertirse en adulto antes del tiempo
  • Considerar el juego como un instrumento importante.
  • Desarrollo de mecanismos defensivos asociado cronológicamente a un estado específico del desarrollo y así manejar la urgencia pulsional presentada en esa fase infantil.

 

4-Educación sin violencia

Para lograr una educación sin violencia, los padres o cuidadores deben: 

  • Trabajar a evitar un apego inseguro evitativo, y el apego inseguro ambivalente. 
  • Evitar ser insensible a las acciones del niño. 
  • Evitar castigos. 
  • Evitar pegar al niño.
  • Trabajar a evitar el apego desestructurado: evitando el abuso, el maltrato físico y psicológico; que produce la reacción de miedo.